JuanBimbaSite en: Dislalia política

En la última década el venezolano ha sido testigo del afán comunicacional por parte de intereses políticos del país. Sean buenos o no. Se ha librado una batalla estructurada bajo tus narices a través de la televisión, la radio, la prensa y ahora las redes sociales. El venezolano de a pie, ha ignorado o en el peor de los casos, desestimado las consecuencias de esta situación. La bidireccionalidad de palabras, alzadas de tono, argumentos, verdades y mentiras en algún momento histórico fueron ejecutados para ganar afectos, seguidores, pero hoy, se hace por mera venganza personal.

Pero, si a toda esta palabrería -que no es poca cosa- le sumamos patologías orales, entonces nos vemos sentados por horas leyendo, viendo y escuchando unos textos y discursos malintencionados inundados de una vocalización pastosa, viscosa, ensalivada, inentendible y enfermiza. Así es el caso pues, de Rafael Ramírez, Jesse Chacón, la hoy diputada Ilenia Medina, el comunicador popular Oswaldo Rivero (cabeza de mango), Elias Jaua, Freddy Bernal, el nuevo vicepresidente Tarek El Aissami, entre otros que pueda pasar por alto o menos visibles. Estos son los ejemplos más manifiestos de padecimiento de Rotacismo, Sigmatismo u otros ismos inherentes a las dificultades anatómicas y fisiológicas para la expresión oral correcta.

Por otra parte, existen otros (casi todos) voceros oficialistas, que en vista de su posicióndislaliapública han adoptado la original idea de imitar entonaciones, altibajos de tono y hasta la mímica del difunto Chávez. El caso más célebre, Nicolás Maduro, el máximo bufón que demuestra su necesidad de imitación en cada intervención. Por lo visto, se tomaron en serio es slogan propagandístico de “Chávez somos todos”. De manera que, esta suerte de imitación mediocre e insustancial es clara evidencia de baja autoestima, despersonalización y estupidez que solo busca, desesperadamente, la aceptación de la gente. Aunque, creería yo, que la única forma de calar en el pueblo -como político- es haciendo, es solucionando la crisis generalizada propiciada por su propia ineptitud, aguevoniamiento e incapacidad.

Esto, nos deja con la última palabra para poder asegurar que nuestros políticos son unos balurdos y simplistas imitadores, unos de CAP y otros de Chávez. Será que ¿Venezuela no inspira originalidad política? ¿no existe un sentimiento original hacia Venezuela que no esté pasado por la lupa del poder y dinero? ¿Será que nuestra idiosincrasia cortoplacista y cómoda nos hace solo unos ciudadanos funcionales? No es fácil confrontarse, hacer introspección y tomar decisiones, pero llegará el momento de hacerlo. A menos que ya nuestro imaginario colectivo esté completamente alienado por ese verbo espeso, ensalivado y viscoso lleno de incoherencia, incongruencia y burla hacia ti.

“Loro viejo no aprende a hablar”

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s